Ese no fue un buen día, no fue mi
día, sé que es así porque he logrado dominarlos a todos menos a ese. Conocí al nuevo maestro arrogancia, no recuerdo su
nombre, quizás porque resultaría ser muy egoísta, tanto, que hasta podría
terminar robándose mis adolescentes recuerdos para obtener un poco de juventud e
intentar saciarse a sí mismo. No fue un buen día porque había sol y porque además mi malestar me lo había
traído mi querido genio maligno. No fue un buen día porque sentí que mis
principios no eran los mismos, había cambiado. No fue un buen día porque para
entonces ya lo había conocido. No fue buen un día, no, no fue un buen día…






0 comentarios:
Publicar un comentario