Me enamoré

No tolero esta infierna soledad, esta necesidad de caminar por los pasillos abandonados, que afortunadamente cuentan con cámaras en cada rincón, para evitar que se pierda entre tanta oscuridad algún pequeño estudiante que busca tan solo un poco de insolencia. Tengo deseos por controlar esta profunda aversión que siento al escuchar esas palabras de procedencia desconocida, porque eso es lo que es la ignorancia, una anomalía desconocida propia de maestros y alumnos. Ahora lo hago, camino, más bien corro, o quizás vuelo. No se detiene esta gastritis, una metáfora de las mariposas que siento en mi estómago al estar junto a ti, que científicamente no son más que producto de una mala alimentación. Pero no lo entiendo, por qué sentirlas ahora  si no te hallas a mi lado. Lo entiendo, estás aquí, soy yo.

0 comentarios:

Publicar un comentario